Un enorme saludo a toda la gente de Guadalajara que nos recibió muy, pero muy chido por allá y en especial a Don Vick Amezcua, esperando que su intervención quirúrgica sea de lo más efectiva, para que pueda ejecutarse pronto un sabroso y buen danzón, como dijeran los del quinto patio… y a Juan Cabral, de quien pronto les daremos una gran sorpresa… Prometemos regresar pronto a echarnos un tequila con la afición chimenguenchona de la arena Coliseo y la no menos prendida de la Jalisco…
Agradecemos profundamente a quienes nos apoyaron en nuestra estancia de toda coraza y les mandamos un enorme abrazo del oso:
Cesar A. Moran Venegas, Lilia Venegas, Rocío Salcedo con su amable esposo Alejandro, Apolo Dantes y muy pero muy en especial a la hermosa Verito Vences (La Sra. Mictlan) Quien nos otorgó las facilidades necesarias para el bonito viaje… ¡Esa Sí es mujer y No Pedazos!
Damos la bienvenida a: “El que no debe de ser nombrado” y Serena Grecko, quienes a partir de este número formarán parte de esta aventura llamada: El pancracio y nos traerán los pormenores des tierras tapatías… ¡Chido!